CONFERENCIA DE OPATIJA

DECLARACIÓN FINAL

16 DE OCTUBRE 2003

 

Esta semana, 110 artistas, roductores, editores, distribuidores, programadores, curadores, activistas y académicos culturales de 37 países, que representaban a ONGs de todos los continentes y regiones, se reunieron en Croacia para hablar del estado de avance del movimiento por la Diversidad Cultural de la sociedad civil. Fue ésta la Cuarta Reunión Anual de la RIDC, que, al igual que las anteriores, se celebró en conjunción con la reunión de ministros de cultura organizados en la Red Internacional de Políticas Culturales.

 

Nuestra conferencia El Avance de la Diversidad Cultural en el Mundo: el Papel de los Movimientos de la Sociedad Civil tenía tres objetivos:

w           Hablar de las amenazas para la diversidad cultural que emanan de la tecnología, de los antagonismos humanos, de la ausencia de una capacidad productiva en las industrias culturales en muchos países, de la concentración de los medios de comunicación y de otras cuestiones.

w           Analizar nuestras relaciones con otros grupos de la sociedad civil que trabajan en pro de la diversidad cultural, con los gobiernos y con las instituciones intergubernamentales, así como con otros movimientos activistas sociales más generales.

w           Definir las prioridades y estrategias de la RIDC para el futuro próximo.

 

Celebración de los logros

Los delegados se felicitaron por el notable progreso realizado en un breve período de tiempo. El trabajo de la RIDC ha contribuido de manera importante en estos avances, entre ellos:

w           La concientización creciente de los gobiernos y de la sociedad civil respecto a los efectos corrosivos que tiene la globalización sobre las culturas del mundo, tanto en el Norte como en el Sur, en el mundo en vías de desarrollo, en los países desarrollados y en los países en transición.

w           La Convención sobre Diversidad Cultural que proponemos, y que es uno de los componentes de la solución,  ha pasado de ser un concepto general discutido por unos cuantos, a formar parte de la decisión que tomó la Conferencia General de la UNESCO esta semana de iniciar negociaciones formales para desarrollar un instrumento legal.

 

La RIDC también se felicitó por su propio desarrollo y sus actividades como parte de este proceso.

w           Nuestra red de más de 400 miembros de 70 países desempeña un papel importante para hacer escuchar los temas de preocupación, analizando la evolución de la situación, abogando por la acción y cabildeando activamente a favor de la Convención en los ámbitos nacionales e internacional. 

w           Nuestros esfuerzos de organización regional están dando fruto. Abrimos una oficina permanente en Ciudad del Cabo y contratamos a un empleado de tiempo parcial en Mumbai y a un coordinador temporal para nuestro proyecto de Estudio de Impacto Cultural en Dakar.

w El mes pasado, en Cancún, hicimos pública una carta (véase en anexo) firmada por artistas de primer orden, con el siguiente llamado dirigido a los líderes mundiales:

-          “no ofrezcan nuestra cultura al mejor postor en el marco de acuerdos comerciales

-          instrumenten una convención con fuerza legal

-          empleen sus poderes para apoyar a los artistas y productores culturales de sus propios países en su diversidad

-          ayuden a aquéllos países que aún no tienen la capacidad de darle difusión a sus historias, su música y otras expresiones artísticas a que éstas lleguen a los públicos de todo el mundo públicos de todo el mundo.”

 

w           Fuimos los primeros en difundir un texto de los posibles términos de una Convención para concretizar el concepto. También nos adjudicamos, modestamente, un cierto éxito en incitar a los ministros de cultura a adecuar el borrador que ellos han estado pensando.

w           Imulsamos la iniciativa de la UNESCO, escribimos a todos los embajadores y a las comisiones nacionales para apoyar la Convención y tuvimos la oportunidad de reunirnos con varias delegaciones de la UNESCO. La RIDC también respondió por carta a la propuesta de resolución presentada por los EUA a la Conferencia de la UNESCO.

w           Existe un reconocimiento creciente en la OMC, la UNCTAD, la UNESCO y otras instituciones de que la RIDC se pronuncia en nombre de un sector importante y cada vez mayor.

w           Nuestros miembros aprobaron una nueva estructura formal para la RIDC que se destaca por un procedimiento de voto electrónico y por correo que hará posible que todos los miembros participen de manera integral en todos los procesos de selección de nuestro Comité Directivo y de toma de decisiones.

w           Al felicitarnos por nuestros logros, reconocemos y aplaudimos el papel central desempeñado por los ministros organizados en la Red Internacional de Políticas Culturales.

 

Un compromiso de largo plazo construido a partir de la participación comunitaria

Durante nuestra reunión, llegamos a conclusiones sustanciales y a veces desafiantes respecto a algunos de los problemas que tenemos ante nosotros.

w           Continuaremos dando un papel preponderante a la organización regional, con el objetivo a largo plazo de garantizar una asociación entre Norte y Sur realmente equitativa en la construcción de nuestro movimiento mundial. El año próximo abrirá una nueva oficina regional en África y hemos planeado encuentros en Brasil, la India, los Estados Unidos y Botswana en los próximos meses.

w           Nuestro proyecto de estudio de impacto cultural ha dado inicio y seguiremos desarrollándolo a partir de estos pasos iniciales a medida que obtengamos los recurss necesarios.

w           Continuaremos nuestra campaña de participación activa en el Foro Social Mundial, en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, en la OMC y con nuestros gobiernos, en las negociaciones bilaterales y regionales.   

w            

w           Nuestros delegados concluyeron que la concentración de los medios de información, la convergencia de éstos y ciertos aspectos de las tecnologías digitales representan importantes amenazas para la diversidad cultral y hemos decidido desarrollar e instrumentar estrategias que nos permitan enfrentar estos problemas en la medida de nuestras capacidades.

w           Nuestros delgados se interrogaron sobre la manera en que el diálogo intercultural puede evitar los conflictos y contribuir a la reconciliación.

w           Iniciamos una discusión sobre los aspectos de la diversidad cultural que se relacionan con la educación, y esperamos proseguirlo en el futuro.

w           Entendiendo la urgente necesidad de integrar plenamente la cultura en las estrategias de desarrollo sostenible, la RIDC colaborará con las agencias para el desarrollo, el Banco Mundial y otras instituciones para buscar un compromiso que permita dedicar un porcentaje fijo y adecuado de todos los fondos para el desarrollo a proyectos de desarrollo cultural que sean compatibles con nuestros objetivos.

w           A partir de lo alcanzado en nuestra Carta de los Artistas del Mundo, reuniremos a un grupo de artistas de alto nivel en París para incentivar el proceso de la Convención en la UNESCO.

w           Seguiremos respondiendo a los nuevos retos que amenacen la diversidad cultural a medida que se presenten.

 

Convención sobre la Diversidad Cultural

 La RIDC le ha apostado de manera primordial al avance de la Convención sobre la Diversidad Cultural y nos congratulamos de que la UNESCO haya aceptado asumir esta tarea. Nos complace ver el desarrollo del último Borrador que ha sido examinado por la RIPC, apreciamos los progresos positivos y nos comprometemos a seguir dando seguimiento a su evolución e incidiendo en el proceso. Los siguientes comentarios se relacionan al Borrador tomado en consideración por la RIPC (www.incp-ripc.org) y hacen referencia al borrador presentado por la RIDC (www.incd.net).

 

Si es financiado de manera conveniente y administrado con sensibilidad, la propuesta de un Fondo de Desarrollo, un concepto sobre el que debatimos en nuestra Conferencia de Ciudad del Cabo, significará una contribución importante. Advertimos el reconocimiento de la importancia de preservar las lenguas y las culturas amenazadas, entre ellas las de los pueblos indígenas.  Apreciamos también el que los ministros hayan adoptado el punto de vista de la RIDC en cuanto a qe los estados deben establecer compromisos positivos al ratificar e instrumentar la Convención. 

 

No obstante, nos preocupan varios puntos sustantivos del Borrador de Tratado tal como lo abordará la RIPC en su reunión del 17 al 19 de octubre.

 

1.     Artículo 4º -- Relación con otros tratados

Las leyes internacionales existentes proporcionan reglas claras para resolver cualquier ambigüedad que pudiera existir entre los tratados internacionales y la Convención. Al decir que “Nada en esta Convención será derogatorio de los derechos y obligaciones adquiridos por las Partes en el marco de cualquier otro tratado internacional”, el artículo 4 explícitamente contradice esos principios ya establecidos.

 

Pensamos que adoptar el lenguaje del Artículo 4 tendría por efecto subvertir uno de los principales objetivos de la Convención, que es el de garantizar que, cuando sea posible, las disputas relativas al comercio en materia de bienes y servicios culturales sean dirimidas en los términos de la propia Convención,  y no en los de los acuerdos comerciales.

 

El compromiso establecido en el artículo 12 de que las partes deberán colaborar en otros foros para la promoción de los principios de la Convención es bienvenido, pero resulta insuficiente para tener precedencia sobre la relación establecida en el artículo 4.

 

Más aún, cuando dos estados sean partes tanto de esta Convención como de otro tratado, la RIDC piensa que deberán tener la libertad de dirimir una disputa con base en esta Convención antes que en un tratado comercial. El artículo 4 impide tal entendimiento.

 

2. Promoción de la Diversidad Cultural

Necesitamos una motivación poderosa para que los países del Sur ratifiquen e instrumenten la Convención. La RIDC piensa que los ministros y la UNESCO tienen una oportunidad única para dar un paso atrevido y significativo en pos de la diversidad cultural. Proponemos que los ministros y la UNESCO incluyan en la Convención una iniciativa concreta por parte de los países económicamente ricos para otorgar un acceso específico y definido al mercado a los artistas y a las expresiones artísticas de los países económicamente más pobres que adopten la Convención. Sugerimos que una meta apropiada a corto plazo sería doblar el volumen de materiales disponibles en procedencia de estos países. Esto podría realizarse mediante la aplicación de tarifas, cuotas, disposiciones formales bilaterales u otro tipo de arreglos.

 

La RIDC considera que una medida como ésta brindaría a los ciudadanos del Norte un acceso más importante al trabajo de los artistas de otros países, contribuyendo con ello a la diversidad cultural.

 

3. Instituciones de Servicio Público

La RIDC tiene la impresión de que resulta de vital importancia reconocer la importancia fundamental de las instituciones de servicio público para la promoción y la cpnservación de la diversidad cultural. Proponemos la inclusión del lenguaje que se encuentra en el artículo 12 del Borrador de Convención de la RIDC sobre el papel del sector público, o, en su defecto, un lenguaje como el que sigue: “Las Partes reconocen que las instituciones públicas, incluyendo a radiodifusoras y estaciones de televisión, bibliotecas, archivos y museos de servicio público, desempeñan un papel importante en la salvaguarda y la promoción de la diversidad cultural; cada una de las Partes tiene libertad para organizar dichas instituciones, definir sus objetivos, aportar su financiamiento y promover su utilización.”

Una cláusula como ésta estaría tal vez en un lugar adecuado en el preámbulo.

 

4. Resolución de disputas

Seguimos abogando por que los principios para un mecanismo de resolución de disputas deben ser incluidos en la Convención, y repetimos nuestra propuesta de Cape Town en el sentido de que el mecanismo de resolución de disputas debe ser transparente, debe garantizar la participación de terceras partes, incluyendo las ONGs, y debe reflejar la idea de que los derechos de os individuos son equivalentes a los derechos de las corporaciones.

 

5. Derechos de los Artistas

La RIDC aboga por el reconocimiento del papel fundamental de los artistas y creadores en el desarrollo de las actividades culturales y de las industrias culturales, y por lo tanto por la inclusión en la Convención de un lenguaje más fuerte sobre los derechos de los artistas y creadores, en particular:  

-          el derecho a la libertad de expresión y estar libres de censura;

-          el derecho al respeto de los derechos morales en sus obras;

-          el derecho a una remuneración justa por la explotación de sus obras.

 

6. Derechos de los pueblos indígenas

La RIDC aboga por el reconocimiento de la especial contribución de los pueblos indígenas a las culturas del mundo y a proteger dicha contribución mediante un régimen (o regímenes) particular(es).

 

En nuestro trabajo en torno a la Convención, realizado durante los cuatro últimos años, hemos demostrado que las organizaciones no gubernamentales como la RIDC desempeñan un papel positivo y constituyen un apoyo significativo. Hacemos un llamado a los ministros para que sigan cobijando esta contribución y nos brinden apoyo para asumir un papel formal en el desarrollo de la Convención a través de un estatuto apropiado ante la UNESCO.  

 

Finalmente reiteramos nuestra advertencia del año pasado. Todos nosotros debemos hacer lo necesario para que nuestra urgencia por llegar al término de una Convención no resulte en un Tratado ineficaz.

 

Relaciones

La RIDC tiene n papel central en el movimiento por la diversidad cultural. La RIDC sigue en busca de un mejoramiento de nuestra relación de colaboración con los miembros de nuestra Red, con aquellos que persiguen los mismos principios fuera de la Red, con la UNESCO y con los ministros que forman parte de la RIPC.

 

Aunque la RIDC pone a veces cuestiones difíciles ante los ministros y otros actores, nuestros comentarios son presentados como sugerencias constructivas sobre la manera en que todos nosotros podemos colaborar para alcanzar nuestro ideal común.

 

Reconocimientos

Deseamos agradecer sinceramente a aquellos que han hecho posible que nos reunamos aquí, en Opatija. Felicitamos a nuestros coorganizadores del Instituto de Relaciones Internacionales y de Culturelink, quienes an desempeñado un trabajo de excelencia.

 

Apreciamos el apoyo sustancioso que recibimos del Ministerio de Cultura de la Reública de Croacia.

 

Agradecemos a todos los gobiernos que contribuyen financieramente: Suecia, Canadá, Francia, la República de África del Sur y Grecia.

 

Agradecemos a nuestros demás patrocinadores, entre los cuales se encuentra la Fundación Ford, la Fundación Cultural Europea, el Instituto Open Society y MetLife Canadá, así como nuestros patrocinadores locales, la Ciudad de Opatija, Telcom de Croacia y el Oficio de Turismo de Croacia.

 

Comité directivo de la RIDC

Jacques B­éhanzin, Benin

Mireille Gagné, Canadá

Leonardo Brant, Brasil

Richard Letts, Australia

Peter Curman, Suecia

Katerina Marinaki, Grecia

Mike Dearham, África del Sur

Nina Obuljen, Croacia

James Early, Estados Unidos

Rafael Segovia, México

Leah Enkiwe-Abayao, Filipinas

Yvon Thiec, Francia

Augustin Hatar, Tanzania

Megan Williams, Canadá