Segunda Reunión Internacional, Lucerna,
Suiza
21 al 23 de septiembre de 2001
Si se reflexiona sobre los conflictos mundiales de
la actualidad, tendremos que admitir que vivimos tiempos difíciles. Nuestra
conciencia ha sido invadida por violentos conflictos, incluyendo el terrorismo,
que se nutre de las diferencias religiosas, lingüísticas y de tradición social,
así como de las reacciones a éstas. Los miembros de la RIDC coinciden en
condenar los recientes actos atroces sucedidos en los Estados Unidos. Queremos
expresar nuestra simpatía a todas las personas afectadas por estas tragedias.
En este entorno de miedo y aprensión, creemos que es
más importante que nunca que la RIDC alcance sus objetivos. Nos oponemos al
fanatismo y al absolutismo cultural bajo todas sus formas. Trabajamos también
para poner de manifiesto las dificultades y desigualdades que la mundialización
trae consigo. De esta manera, contribuimos a construir un mundo más equitativo
y pacífico, un mundo que pueda vivir libre de guerras, del racismo y del
terrorismo.
En este espíritu de comprensión, tolerancia y
cooperación, 85 delegados de 33 países de todos los continentes se reunieron en
Lucerna en la segunda reunión anual de la RIDC. Durante los tres últimos días
hemos discutido, en sesiones formales e informales, sobre los efectos positivos
y negativos de la mundialización en nuestras culturas, hemos debatido sobre
cuestiones de cultura y comercio y hemos analizado el papel de los gobiernos,
de las instituciones intergubernamentales y de la sociedad civil en la
promoción de la diversidad cultural. Ahora tenemos miembros en 52 países, y nos
hemos convertido en una voz importante de y para la cultura, que trabaja en
estos debates mundiales de forma paralela con la red ministerial.
En nuestra reunión de Lucerna, desarrollamos de
forma más completa nuestras ideas sobre el nuevo instrumento, o pacto.
Realizamos mesas de trabajo regionales, y discutimos sobre las industrias
culturales, los derechos de autor y la necesidad de reconocer el saber
tradicional en los derechos de propiedad intelectual mundial, y en otros
tratados. Confirmamos que existe un
vacío que puede ser llenado solamente por un Nuevo Instrumento Internacional
para la Diversidad Cultural (NIIDC), o pacto cultural mundial.
Antes de exponer nuestras ideas para este nuevo
instrumento, debemos manifestar claramente que seguimos insistiendo en que los
gobiernos no deben establecer ningún compromiso en el marco de la Organización
Mundial de Comercio, o de negociaciones
comerciales bilaterales o multilaterales que pudieran restringir su capacidad
para implementar o desarrollar políticas culturales.
Lo que queremos ver en el Nuevo Instrumento
Internacional para la Diversidad Cultural (NIIDC)
El proceso de elaboración del NIIDC no ha hecho sino
principiar, tanto dentro de nuestras comunidades como entre los gobiernos. Para
muchos miembros de la RIDC, la reunión de Lucerna fue la primera ocasión de
considerar los problemas en este contexto y de dialogar sobre el enorme
potencial que el NIIDC representa para su propia labor y para sus comunidades.
Por ello, nuestro pensar sobre el contenido potencial del documento debe ser
provisional. Continuaremos el diálogo durante los meses por venir para refinar
nuestros pareceres en cuanto a los elementos claves del instrumento.
El NIIDC debería comenzar por enunciar ciertos
principios básicos:
Pero el NIIDC debe ser más que una enunciación de
principios declaratoria, por muy fundamentales que éstos sean. Ante todo, es
una cuestión crítica que no sólo proteja la soberanía de los gobiernos y las
sociedades para instrumentar medidas que apoyen la diversidad de la expresión
cultural, debe también incitarlos a proporcionar el apoyo adecuado para sus
culturas particulares. Debe ser un amortiguador efectivo contra las medidas
adoptadas en conformidad con el tratado.
El NIIDC deberá:
Al mismo tiempo, el tratado debe reconocer que
existen límites para las medidas que se puede utilizar en el nombre de la
cultura y la diversidad, respetando siempre los principios básicos, los
derechos humanos y la democracia. Por
ejemplo, la RIDC podría respaldar la prohibición de expropiar una operación
comercial, a menos que exista una razón legítima de interés público, un
procedimiento adecuado y una compensación justa y adecuada.
El NIIDC deberá:
Los delegados de la RIDC analizaron también el papel
de las instituciones internacionales e intergubernamentales existentes en el
desarrollo del NIIDC.
Iniciamos una discusión sobre el marco en el que se
debe negociar e inscribir el instrumento y concluimos proseguir con esa
discusión mientras elaboramos el NIIDC durante los próximos meses.
Tenemos mensajes importantes:
Cada quien tiene un papel que cumplir en los
próximos meses para avanzar Hacia un Pacto Cultural Mundial. La tarea de los
artistas no es tan sólo la de ser un Espejo de nuestras sociedades. Los
artistas son nuestra conciencia y nos retan a pensar sobre lo que podemos
ser. La tarea de la RIDC es garantizar que los artistas y las comunidades
culturales se movilicen para esta campaña. La RIDC será una voz mundial para
las artes y la cultura.
Durante nuestra reunión, adoptamos un plan integral
de acción para el año próximo. Tomaremos estos principios para el nuevo tratado
y con ellos desarrollaremos un borrador que pueda ser debatido en niveles
locales, regionales y nacionales. Abriremos el diálogo en el interior de
nuestras comunidades, con los gobiernos, con otros movimientos de la sociedad
civil y con instituciones internacionales. Seguiremos adelante el difícil
proceso de construir un movimiento de la sociedad civil que pueda significar la
diferencia.
La RIDC ha aprobado formalmente un conjunto de
reglamentos, ha elegido un Comité Directivo y ha aprobado el informe
financiero. Estamos ahora firmemente constituidos en cuanto organización
democrática que representa los intereses de artistas, activistas culturales y
organizaciones no gubernamentales. El sitio Web de la RIDC crecerá y se
desarrollará como una herramienta principal de comunicación, y seguiremos
publicando una gaceta mensual sobre los acontecimientos importantes. El trabajo
de la RIDC se realizará en todos los niveles, ya que nuestros delegados salen
de nuestras reuniones llenos de ideas y entusiasmo.
El trabajo del año próximo será orientado por el
nuevo Comité Directivo recién electo:
Tiburce Bidounga, Congo; Lucianna Castellina, Italia;
Alexander Cacavas, Grecia; Peter Curman, Suecia; James Early, E.U.A.; Mireille
Gagné, Canadá; Nitis Jacon, Brasil; Atul Kumar, India; Richard Letts,
Australia; Japan Mthembu, África del Sur; Nina Obuljen, Croacia; Yolanda
Schweri, Suiza; Rafael Segovia, México; y Megan Williams, Canadá.
Tenemos planes de reunirnos nuevamente en
colaboración con la Red de Ministros (RIPC) en Áfreica del Sur en septiembre de
2002, y en Croacia en el 2003.
Una vez más este año apelamos al apoyo financiero de
la RIPC. Somos una organización sin fines de lucro establecida en apego a las
leyes de Canadá, y la gran mayoría de nuestros miembros son igualmente
organizaciones sin fines de lucro. Mientras que nosotros aportamos todo lo que
está en nuestras manos para realizar nuestro trabajo, necesitamos que los demás
nos brinden su ayuda. Apelamos a quellos de ustedes que vienen de las naciones
más prósperas para que tomen la iniciativa y asuman una parte razonable de esta
carga.
Tenemos que agradecer a muchos por haber hecho que
nuestra reunión tuviera el éxito que ha tenido. Gracias a todos los que nos
apoyan:
-
muy en particular a la
Oficina Federal de Cultura por sus aportaciones financieras, instalaciones para
las reuniones, traducción y apoyo logístico;
-
a nuestros colegas de
Suisseculture que fueron los co-anfitriones de la reunión;
-
a la Fundación
Rockefeller, Arts International y otras fundaciones por sus generosas
contribuciones, que nos permitieron subvencionar una gran diversidad de
representantes para asistir a la reunión;
-
a la Comisión Coreana de
Cinematografía y a los gobiernos de África del Sur, Grecia, Suecia y otros más
que nos apoyaron a sus propios ciudadanos para que pudieran estar aquí con
nosotros;
-
al gobierno de Canadá por
su ininterrumpido financiamiento del secretariado de la RIDC y su apoyo en
general;
-
a los miembros de la RIDC
que siguen invirtiendo su propio tiempo y recursos para llevar adelante esta
iniciativa.
INCD/
Canadian Conference of the Arts
804-130
Albert St
Ottawa ON
K1P 5G4
Tel:
613-238-3561
Fax:
613-238-4849
www.incd.net
incd@ccarts.ca