Boletín
#11 de la Red Internacional por la
Diversidad Cultural
Por favor
acepten nuestras disculpas por no haber enviado un boletín últimamente. Nuestra
participación en los eventos paralelos a la Cumbre de las Américas absorbió
mucho de nuestra energía. También hemos estado ocupados en la planificación de
la Segunda Conferencia de nuestra red que tendrá lugar en Lucerna, en el
próximo mes de septiembre.
En los
próximos meses, nosotros tenemos la intención de estar en comunicación más
frecuentemente con ustedes. La secretaría de la red recibe una gran cantidad de
información relacionada al comercio y la cultura que nos gustaría compartir con
los miembros de la red. La secretaría distribuirá esta información sin
comentarios y en el idioma original. Si usted no desea
recibir esta información en forma regular, por favor avísenos. Ahora si usted tiene documentos que
podrían interesar a otros miembros de la red, no vacile en hacerlos llegar y
nosotros nos comprometemos a distribuirlos a través de la red.
En un
futuro cercano haremos un llamado a las organizaciones asociadas a cancelar sus
cuotas. Por el momento las cuotas son voluntarias, pero obviamente
apreciaríamos enormemente las contribuciones de las organizaciones que están en
condiciones de pagar.
Junto con su pago, apreciaríamos mucho
recibir sus comentarios sobre las actividades de la red y su presencia
electrónica.
Del 21 al
22 de abril, se lanzó en la ciudad de Quebec, una serie de negociaciones sobre
lo que podría llegar a ser la zona de libre comercio más grande del mundo. A
esta cumbre asistieron 34 gobernantes de América del Norte, Central y Sur. Todos los países del hemisferio, excepto Cuba, se han comprometido a
finalizar un acuerdo para el año 2005.
Los ministros
y presidentes se encontraron con miles de personas protestando en contra del
proceso de mundialización, activistas sindicales, ecologistas, jóvenes y otras
personas provenientes de todas partes de Canadá y los Estados Unidos. Los
reportajes de los grandes medios de comunicación dan la cifra de cuarenta mil
personas, otros calculan cien mil manifestantes. La cumbre gubernamental se
efectuó detrás de un muro de concreto de tres metros de alto y alambres de
seguridad que se estiran sobre más de seis kilómetros a través de las calles de
la vieja ciudad reconocida por la UNESCO como un sitio de patrimonio mundial.
La cumbre
gubernamental fue precedida por la Cumbre de los Pueblos de las Américas, evento que duró cuatro días, donde se dieron
talleres, conferencias y discursos que agruparon a la gente que vino de todas
partes del hemisferio para discutir las alternativas al Acuerdo de Libre
Comercio de las Américas.
Los
representantes de la comunidad cultural participaron en todos los eventos de la
ciudad de Quebec. La secretaría de la Red Internacional por la Diversidad
Cultural (RIDC) y los miembros de la junta directiva provenientes de Canadá,
participaron en la Cumbre de los Pueblos y en otros eventos públicos. Los dos
sindicatos de actores canadienses enviaron a artistas reconocidos para hablar
en los eventos, y habían también artistas a título personal de muchos países. Aunque
la cultura no estuvo en los titulares de los medio de comunicación de la ciudad
de Quebec, los voceros de la diversidad cultural si que estaban presentes.
Frente a un
panel de periodistas de los medios de comunicación comunitarios, Mireille Gagné
explicó la importancia que tienen las regulaciones de contenido, de restricción
de inversiones y otros programas que apoyan la producción cultural local en
Canadá y a través de las Américas. Ella los advirtió sobre la amenaza que
representan los negociadores estadounidenses, quienes preferirían eliminar la
imperfecta exención cultural que aparece en el acuerdo de libre comercio de
Norte América. Si la exención cultural se debilita aún más, corporaciones como
la AOL Time Warner, podría utilizar la cláusula inversionista/Estado para
demandar por daños y perjuicios a los países que subvencionan sus industrias
culturales.
Janet
Creery, coordinadora asociada de la RIDC habló sobre el papel que desempeñan
los medios de comunicación comunitarios en la promoción de la diversidad
cultural.
Irma
Pietrasanta, cineasta mexicana con obras premiadas, habló a sus colegas del
temor de perder control sobre sus expresiones culturales, "nosotros
debemos crear obras que expresen nuestras visiones y no llegar a ser
maquiladoras de producciones creativas concebidas en otros lugares". La
oposición a un libre comercio continental conoce muy de cerca las maquiladoras
mexicanas, una zona de libre comercio que corre a lo largo de la frontera de
los Estados Unidos y México, tristemente conocida por sus bajos salarios,
pésimas condiciones laborales y terribles problemas de contaminación ambiental.
Sophie Ly,
de la Asociación Mundial de Radiodifusoras Comunitarias declaró: "Donde la
mundialización nos enseña un nuevo lenguaje nos enriquecemos, pero cuando nos
roba nuestra lengua materna nos convierte en víctimas.
R H
Thomson, uno de los actores más distinguidos de Canadá y animador de una serie
de televisión muy popular de la CBC, tomó la palabra en una reunión donde
estableció los lazos entre GATS y ALCA. "Mi presencia aquí es un absurdo. La
cultura es la forma en que nos expresamos en este viaje misterioso que llamamos
vida. Por lo tanto sería absurdo tratar de modelar esta expresión de acuerdo a
las exigencias del mercado, como sería el tratar de acomodar nuestra expresión
religiosa a estas exigencias comerciales.
El habló
por mucha gente en la ciudad de Quebec, al hacer la distinción entre la liberación
de la cultura, que simplemente nos inundará de un mayor número de productos
culturales –producidos en los Estados Unidos de América- y las medidas de apoyo
al sector cultural que permitan una diversidad real de voces que se escuchen en
toda la región.
El Sr. Thomson habló también el 21 de abril
en el seminario organizado por el Consejo de Canadienses, donde compartió el
panel con destacadas personalidades internacionales tales como Hector de la
Cueva, Agnès Bertrand, José Bové y Maude Barlow. Esta sesión fue muy agitada,
ya que se efectuó a continuación de una serie de confrontaciones frente al
"muro" y justo antes de una gran marcha de los trabajadores.
Lastimosamente,
el local tenía capacidad para 1200 personas, quedando chica la carpa para millares
de personas que tuvieron que seguir la reunión desde afuera. Dadas las
circunstancias Robert se alejó de sus enfoques originales para hablar sobre la
cultura de la disidencia y de la necesidad de una oposición articulada
conocedora de los acuerdos comerciales. El afirma que un diálogo racional
acerca de las posibles alternativas razonables es el camino a seguir. Cuando el
nivel del debate se reduce a un: "nosotros tenemos la razón, ustedes están
equivocados", viene a ser una postura muy poco productiva.
La
Declaración de la Cumbre
El texto
final de la primera cumbre de primer ministros reconoce en cierta medida la
cuestión cultural. Mientras que la Declaración de la Ciudad de Quebec es en
gran medida retórica y sin substancia, ella contiene la siguiente declaración
sobre la diversidad cultural:
"Nosotros
creemos que la diversidad cultural que caracteriza a nuestra región es una gran
fuente de riqueza para nuestras sociedades. El respeto y el valor de nuestra
diversidad cultural deben ser un factor cohesivo que refuerce el tejido social
y el desarrollo de nuestros pueblos".
En otro
punto, la Declaración alude a la necesidad de lograr una "plena
participación de todas las personas en la vida política, económica, social y
cultural de nuestros países". En el Plan de Acción adjunto, los ministros
están de acuerdo en "tener una serie de seminarios entre especialistas,
representantes de gobierno y representantes de la sociedad civil, sobre la
importancia de la diversidad lingüística y cultural del hemisferio" y
"de favorecer la convocación de una reunión (a los niveles más altos de
gobierno) a fin de discutir la diversidad cultural con vista a profundizar la
cooperación hemisférica sobre este tema".
El trabajo
del sector cultural en las Américas esta claro, nosotros debemos asegurar que
estas declaraciones de principios sean puestas en práctica.
El Acuerdo
General sobre el Comercio de Servicios –Comienzan las Negociaciones.
En su
reunión más reciente, el Consejo de la OMC – GATS completó su ejercicio de
"inventario" y establecieron los parámetros para las negociaciones
que comienzan ahora. Por el lado positivo, el Consejo ha decidido que las
negociaciones van a proceder sobre la misma base que la última vez, esto quiere
decir que hay pocas posibilidades de que el acuerdo GATS se transforme en lo
que se conoce como una acuerdo "descendiente". En su lugar las
medidas disciplinarias de GATS se aplicaran solamente a los servicios inscritos
por cada país en su acuerdo.
Esto no
quiere decir que los desafíos que enfrenta la comunidad cultural estén
eliminados. Los Estados Unidos continuarán ejerciendo presión para que los
servicios audiovisuales sean cubiertos totalmente. Se pueden hacer esfuerzos
por buscar compromisos "horizontales" que se aplicarían a todos los
servicios inscritos o no por los países. En el estilo de negociaciones
"demanda - oferta" que se ha sido establecido, los Estados Unidos
tiene la libertad de pedir a otros países que se comprometan en ciertos campos,
tales como la radiodifusión.
El
lanzamiento de las negociaciones, tanto de GATS como de ALCA, pondrán en
relieve una cláusula de acuerdos comerciales que podrían tener grandes
consecuencias para el sector cultural. Primeramente, presentado el artículo 11
del Acuerdo de Libre Comercio Norte Americano, esta cláusula permita a
sociedades individuales a demandar a los gobiernos cuando ellos crean que sus
inversiones han sido afectadas negativamente por las políticas gubernamentales.
Estas
cláusulas han encontrado su camino a una serie de otros acuerdos, ellas estaban
incluidas en el borrador del Acuerdo Multilateral sobre Inversiones y es muy
posible que pasen a formar parte de cualquier acuerdo nuevo de la OMC que
contenga cláusulas importantes sobre inversiones. Esto podría llegar a ser un
sub - conjunto de las conversaciones de GATS.
Estas
cláusulas representan un alejamiento significativo de las normas de derecho
internacional. Ellas le dan a sociedades el derecho de hacer cumplir un acuerdo
del cual no forman parte y bajo el cual ellos no tienen ninguna obligación y
extienden el arbitraje comercial internacional a disputas que no tienen ningún
fundamento en los contratos.
Tres casos
recientes destacan el dramático alcance de los derechos de los inversionistas.
S.D.
Meyers, una compañía de desechos peligrosos con base en los Estados Unidos,
demandó a Canadá por rehusar el permiso de exportación (a los Estados Unidos)
de BPC (un elemento tóxico conocido) por un período de 16 meses. Canadá había
prohibido la exportación de estos productos como parte de hacer cumplir la
Convención de Basilea
sobre el
control de los Movimientos Transfronterizos de Desechos Peligrosos que obliga a
los países a preocuparse de sus propios productos peligrosos. S.D.Meyer tuvo
éxito en su demanda, con un fallo a su favor, bajo el cual Canadá debe pagar
daños y perjuicios a pesar de que durante todo este tiempo la ley
estadounidense prohibía la importación de BPC. En este caso se pude ver
claramente una lección para el desarrollo de un nuevo pacto cultural mundial.
Otra
compañía Norte Americana, Metalclad, también demandó con éxito al gobierno, en
este caso el gobierno mexicano, sobre la decisión de una municipalidad de
prohibir a la compañía el abrir un depósito de desechos tóxicos en un terreno
ya altamente contaminado. El gobierno mexicano apeló a una corte canadiense por
la multa de 16 millones de dólares que debe pagar.
En un caso
que está actualmente en la etapa de sellar un acuerdo, UPS, la compañía de
correos más grande del mundo ha demandado a Canadá por $160 millones. El caso
involucra a Correos de Canadá, el servicio postal gubernamental que posee el
50% de una de las más grandes compañías de reparto a domicilio. UPS alega que
Correos de Canadá esta sacando ganancias ventajosas de su monopolio postal para
subvencionar injustamente su propio servicio de reparto a domicilio que esta en
competencia con UPS. Aunque es cierto que una variedad de servicios públicos
operan en muchos países en forma híbrida tanto con la política de gobierno como
con los imperativos comerciales, nosotros tenemos razón en temer los resultados
de este caso. Por ejemplo, la mayoría de las radiodifusoras de servicio
público, funcionan también como productoras de televisión y cine estando en
competencia directa con productoras privadas. También hay que tomar en cuenta
que varias de ellas dependen en parte por lo menos, de las entradas que dejan
la venta de comerciales.
Recordándoles
Lucerna
Por último,
recuerden que la próxima Conferencia de la RIDC, "Hacia un Pacto Cultural
Mundial", tendrá lugar en Lucerna, Suiza, del 21 al 23 del mes de
septiembre próximo. Haga sus planes ahora y avísenos si se puede reunir con
nosotros. Lo antes posible, le enviaremos información sobre las
inscripciones.