1. Diálogo
hemisférico: Reporte sobre el primer seminario de expertos de la OEA sobre
Diversidad Cultural
Organización de
Estados Americanos
Vancouver,
Colombia Británica, Canadá 18 y 19 de marzo 2002
Este primer seminario hemisférico de expertos, que se llevó a cabo en la ciudad de Vancouver los días 18 y 19 de marzo de 2002, se ocupó de dos puntos de vista temáticos sobre el problema de la diversidad cultural. El capítulo 17 de la Declaración de la Cumbre de las Américas de Québec de 2001 hacía un llamamiento al diálogo sobre la diversidad cultural y a que un seminario de expertos recomendara cómo se debe promover la diversidad cultural en el hemisferio. La finalidad de esta reunión fue pues la de proporcionar una serie de asuntos a considerar que deberán ser desarrollados e integrados en la planeación de la cumbre de Ministros de cultura, que se realizará en julio del 2002 en Colombia.
Este seminario
representa un parteaguas en el ámbito hemisférico, cuyos países por siglos han
impuesto valores y prácticas eurocentristas como definición oficial de la
identidad cultural. El marco mono-cultural ha llevado con demasiada frecuencia
a políticas que eliminaron o pusieron en peligro a naciones y grupos enteros de
indígenas, descendientes de africanos, y mujeres. La OEA incursiona en el tema
de la diversidad cultural en un momento del ámbito global en que se ha puesto
de manifiesto que la cultura es un terreno de discusión clave, equivalente a la
promoción de las filosofías y prácticas democráticas en los estados-nación y en
los organismos multilaterales, a la estabilidad y/o sustentabilidad económica, y
a la seguridad militar. De hecho, se afirma cada vez más que la cultura es o
debería ser el fundamento sobre el que deberían reposar todas las demás
estructuras y prácticas institucionales, y que el desarrollo cultural (que
incluya el bienestar material de todos los ciudadanos y el progreso económico
nacional) debería ser la meta de la sociedad y de los mercados.
En los debates
participaron delegados de 29 países y 4 organismos intergubernamentales. Éstos
fueron estructurados en tal forma que las delegaciones gubernamentales y la
sociedad civil tuvieran oportunidades iguales de intervención – un
procedimiento poco usual, que demostró su validez. La participación plena de
las ONGs se perfila como un contraste con las prácticas de discusión de
políticas en las que el desarrollo de políticas culturales es enfocado
principalmente desde el punto de vista de las autoridades gubernamentales.
Ambas partes consideraron que los debates tuvieron el estímulo de un
intercambio franco de puntos de vista, que resultó en recomendaciones
orientadas a acciones concretas.
La RIDC fue representada en la reunión por dos miembros del Comité directivo, James Early y Rafael Segovia, un miembro de Trinidad, Bruce Paddington; el Coordinador de la RIDC, Garry Neil; la Administradora de la RIDC, Alexis Andrew; y el Presidente del Consejo de Liderazgo Artístico de la RIDC, RH Thomson. Robert Pilon y Louise Vachon representaban a la Coalición para la Diversidad Cultural, un grupo de Asociaciones Profesionales con sede en Canadá. Hubo también representantes de la sociedad civil de algunos países sudamericanos, además de un cierto número de académicos de los Estados Unidos.
Tras una
recapitulación histórica del trabajo cultural desarrollado por la OEA, el 18 de
marzo fue un día dedicado al tema de La promoción de políticas culturales
nacionales en un entorno de Globalización, a partir de un documento base
para la discusión preparado por el Departamento de Patrimonio de Canadá,
anfitrión oficial del seminario. Las recomendaciones que arrojó esta discusión
fueron entre otras:
·
la necesidad
de promover los derechos culturales y la democracia cultural;
·
el
importante papel que tendría un Observatorio Cultural hemisférico;
·
un mayor
respeto y mejores oportunidades para las comunidades marginadas, incluyendo un
especial énfasis en los pueblos indígenas;
·
atención
especial a los problemas de propiedad intelectual;
·
preocupación
respecto a las repercusiones en la cultura de los acuerdos comerciales
bilaterales;
·
la necesidad
de construir más alianzas entre las diversas entidades interesadas, y
·
la necesidad
de prestar mayor cuidado a la protección del patrimonio y los recursos
culturales.
La sesión del 19 de
marzo, La cultura como finalidad del desarrollo, fue iniciada mediante
un documento muy completo preparado por el gobierno colombiano, en el que la
idea de la cultura como un medio para el desarrollo se transformó en la cultura
como finalidad del desarrollo – un cambio radical en la visión de las cosas. En
éste, se hacía hincapié en el carácter central de la cultura en la
determinación de todas las políticas nacionales y en la necesidad de que las
políticas de desarrollo sean creadas e implementadas por las comunidades
locales. Muchas de las recomendaciones que surgieron durante del debate hacían
eco a los puntos tocados el día anterior, subrayando con ello la naturaleza
indisociable de la promoción de la diversidad cultural y las políticas de
desarrollo. Los puntos se repartieron en 7 categorías:
·
La relación
entre políticas culturales y desarrollo;
·
La
creatividad, los mercados y la diversidad cultural;
·
La
diversidad cultural, los pueblos indígenas y las comunidades locales;
·
La
participación de la sociedad civil en las políticas culturales;
·
La necesidad
de un Observatorio Cultural para las Américas;
·
La cultura y
su relación con otros sectores;ç
·
Recomendaciones
a la OEA.
Se hicieron
insistentes recomendaciones respecto a la creación de un instrumento con fuerza
legal que proporcionaría una base para que los gobiernos tomen medidas de apoyo
a la diversidad cultural, y se solicitó que los gobiernos consideren las
posibles repercusiones de los acuerdos comerciales sobre las culturas locales,
antes de establecer compromisos. Los representantes de la sociedad civil que
expresaron estos puntos de vista fueron decididamente respaldados por algunas
delegaciones gubernamentales, en particular las caribeñas y centroamericanas.
Los dos grupos tenían la impresión de que, si no se crea un terreno de equidad
habrá pocas posibilidades de progresar en lo relativo al desarrollo de las
culturas.
Esta coincidencia
de puntos de vista entre gobiernos y sociedad civil contrastó fuertemente con
la oposición formal manifestada por la delegación de los Estados Unidos a la posibilidad
de crear un instrumento sobre la diversidad cultural. Dado que los E.U. no
cuentan con un ministerio de cultura, la delegación estaba formada por
representantes del Departamento de Estado, de la misión norteamericana ante la
OEA, y de algunas instituciones federales de cultura. Argumentaron que, en
cuanto expertos culturales, no estaban calificados para expresar una opinión
sobre asuntos comerciales, aun cuando se relacionaran con cultura e industrias
culturales. También establecieron distingos entre las industrias culturales y
el entretenimiento (entertainment), y entre el sector cultural no
lucrativo y el sector cultural comercial – distingos que sólo existen en los
E.U. La mayoría de los países cuentan con tan sólo un sector cultural y las
oportunidades de “lucro” se ven limitadas por la dominancia del mercado por las
producciones culturales de otros países.
Otro tema
recurrente fue el de la necesidad urgente de analizar una definición aceptable
de los términos utilizados en las discusiones. Idea y conceptos tienen un
sentido diferente de una región a otra (lo cual demuestra, entre otras, la
separación entre cultura y entretenimiento de los E.U.), y muchos pensaban que,
sin claridad en las definiciones, los avances serían escasos.
El diálogo entre
la sociedad civil y el gobierno se inició en Vancouver como señal positiva de
la buena voluntad de la OEA para integrar a todos las partes interesadas en la
discusión sobre diversidad cultural y políticas para el desarrollo. Las
dificultades previsibles residen en los procedimiento burocráticos engorrosos
de la OEA y en la insuficiencia de los recursos proporcionados por el
Departamento de Políticas Educativas y Sociales de la OEA para implementar
dichas políticas.
La RIDC trabajará
en colaboración con otras organizaciones de la sociedad civil para asegurar la
presencia de ONGs informadas en la Cumbre de Ministros de Cultura en Cartagena,
Colombia, en julio próximo, y para que estos encuentros sigan realizándose de
manera incluyente y democrática. Esta colaboración podría ser en definitiva la
herramienta más poderosa con que contamos para alcanzar un consenso en cuanto a
la Convención sobre Diversidad Cultural.
Alexis Andrew, INCD Administrator
y
James C. Early,
Miembro del Comité Directivo de la RIDC / Director de Políticas sobre el
Patrimonio Cultural, Smithsonian Institution
Abril de 2002
2.
La francofonía : Iniciativas recientes
Desde la
Declaración de Cotonu sobre Diversidad Cultural de junio del 2001, la
diversidad cultural ha ocupado una posición central en la agenda de la
Organización Internacional de la Francofonía. Las iniciativas más recientes de
la Francofonía son prueba de su dedicación cada vez mayor al fomento de la
cooperación internacional en torno a la protección de la diversidad cultural y
lingüística.
El 27 de marzo,
el Secretario General de la ONU, Boutros-Boutros Ghali habló ante la Liga de
Estados Árabes en Beirut, haciendo hincapié en que los estrechos lazos que
existen entre ambas organizaciones giran en torno de “la promoción de la
diversidad cultural y lingüística así como de la democracia y la justicia en el
ámbito internacional.” La Francofonía por su parte firmó, el 5 de abril, un
acuerdo con la Organización de Estados Iberoamericanos para consolidar sus
relaciones, con especial énfasis en la diversidad cultural y lingüística, la
cooperación intercultural y el acceso multilingüe a las nuevas formas de
comunicación. Este acuerdo establecerá en los hechos un amplio bloque cultural
y lingüístico que incluye los países que hablan el francés, el español y el
portugués, con el fin de asegurar una más amplia protección de esas culturas
regionales.
Este énfasis en
la diversidad y el intercambio culturales seguirá desarrollándose durante la
Novena Cumbre de la Francofonía, en Beirut, en octubre próximo, cuando los
jefes de estado ahí reunidos discutan el tema del diálogo intercultural.
3. Anuncios
Durante los
últimos años, se han dado significativos cambios en el mundo de la música,
desde el advenimiento de los sistemas de distribución por Internet, pasando
por la integración de la música en las políticas de desarrollo
cultural, y hasta el crecimiento de la industria discográfica independiente. La
próxima edición del boletín de la RIDC se concentrará en la forma en las
repercusiones de la globalización en la industria de la música.
Se invita a los
miembros de la RIDC a proponer – para su inclusión en el boletín -- breves
descripciones ( de un máximo de 100 palabras) de proyectos e iniciativas que
analicen la naturaleza cambiante de la música en la economía mundial. Resultan
particularmente interesantes los proyectos que fomentan el intercambio
intercultural y los que se concentran en el mundo en vás de desarrollo y su
rica herencia musical.
Fecha de
presentación de proyectos: 3 de mayo 2002
Favor de enviar
su descripción a: incd@ccarts.ca
La RIDC se
reserva el derecho de editar los materials.
·
Un
recordatorio a los miembros de que los comentarios sobre la Convención sobre
Diversidad Culturaldeben ser enviados a INCD@ccarts.ca.
Si han tenido dificultad para abrir la versión en línea (que se encuentra en Noticias
& Eventos- News and Events), por favor soliciten al Secretariado que
les envíen una copia como documento anexo.
·
La Tercera
Conferencia Anual de la RIDC tendrá lugar en el Centro del Libro en la
ciudad del Cabo, Africa del Sur, del 11 al 13 de octubre, 2002. El tema de este
año es: Fomentando la Diversidad Cultural y el Desarrollo: Estrategias
Locales, Nacionales y Mundiales. En unas semanas más se encontrarán
disponibles en forma electrónica los formularios de inscripción, para mayor
información, por favor comuníquese con: incd@ccarts.ca
·
México
celebrará su primer Foro Mexicano por la Diversidad Cultural gracias a
la coordinación del Consejo Cívico por la Cultura y las Artes de Morelos y la
RIDC.
Temas
La
Convención sobre la Diversidad Cultural
Cultura
y Mundialización: Asuntos Locales y Regionales
Cuernavaca,
Morelos
Del 5
al 7 de julio, 2002.
Para
mayor información, por favor diríjase a:
incd@ccarts.ca
o rsegovia1@yahoo.com.mx