Boletín – Febrero de 2005

Vol 6 No 2

 

Índice:

 

  1. Noticias de la RIDC
  2. Reporte sobre las reuniones intergubernamentales en París
  3. Presentaciones de la RIDC en Reuniones de la RIPC
  4. Reporte sobre el Foro Social Mundial
  5. El gobierno renuncia a apelar en el caso norteamericano de Propiedad de los Medios
  6. Eventos y Anuncios

 

  1. Noticias de la RIDC

 

Últimas noticias sobre contratación

 

La RIDC tiene el placer de anunciar que el Sr. Jeeva Rajgopaul ha sido contratado como Coordinador para la Región Sudafricana. Operando desde una oficina en Durban, el Sr. Rajgopaul colaborará con el Comité Directivo de la RIDC, con sus miembros y patrocinadores, para incrementar la membresía en esa región y hacer llegar las preocupaciones de los miembros locales a la organización internacional. Con gusto le damos la bienvenida y deseamos que este sea un año lleno de éxitos.

 

Habrá más anuncios sobre contrataciones en África en las próximas semanas. 

 

La administradora de la RIDC, Jennifer Heale, dejará su puesto a principios de marzo para atender a otras oportunidades profesionales. Su reemplazo será anunciado en el próximo boletín.

 

Programa de la RIDC en Kenya

 

Peter Musa, un activista de la RIDC de Camerún, realizará una reunió de información en Nairobi el 26 de febrero en el Hotel Boulevard. La reunión de dos horas iniciará a las 9:30 am. La agenda incluye una introducción a la RIDC y a nuestro trabajo en África. La sesión ofrecerá una importante oportunidad para establecer contactos regionales y promover la adhesión a la RIDC.

 

Para mayores informes sobre este proyecto, haga favor de ponerse en contacto con el secretariado, o directamente con el Sr. Musa en la dirección  createartsorg@yahoo.com .

 

  1. Reporte sobre las reuniones intergubernamentales en París

Reflexiones de Garry Neil,

Director Ejecutivo de la RIDC

 

PROCESO

Acabo de volver de una sesión extenuante de dos semanas en la UNESCO, durante la cual se reunieron más de 550 delegados de 140 países, dos instituciones intergubernamentales y 23  organizaciones no gubernamentales, para proseguir las negociaciones en torno al borrador de una convención sobre la diversidad cultural. Me acompañó en muchas de las sesiones Yvon Thiec, el vicepresidente europeo de la RIDC, también por un día Verena Wiedeman, miembro del Comité Directivo, y en diversos momentos muchos otros miembros activos de la RIDC.

 

Las sesiones plenarias tuvieron lugar de lunes a sábado la primera semana y de lunes a viernes la segunda semana, cerrándose la sesión final a las 16:30 horas del 11 de febrero. El Comité de Redacción de 24 miembros electo en septiembre de 2004 se reunió en diez sesiones y más de 40 horas, y se comisionó a varios Grupos de Trabajo informales para considerar determinados elementos de la discusión. El grupo que consideró las secciones de la Convención que tratan de la cooperación internacional era el más grande y el más activo y trabajó hasta tarde por varios días hacia el final de la reunión.

  

 

DECISIONES FINALES

En el análisis final, la Sesión Plenaria abordó todos los artículos del Borrador de Convención, aunque la discusión sobre ciertos artículos fue somera por decir lo menos. El Comité de Redacción concluyó sus discusiones sobre los artículos 1 a 11 y presentó un texto con muchos corchetes y notas al pie que indicaban zonas de divergencia en los puntos de vista y de discusiones aún en curso, y el Grupo de Trabajo sobre Cooperación Internacional propuso una revisión y consolidación completa de los artículos 12 y 14 a 18, también con notas. A pesar de que el proceso arrancó muy lentamente,  las negociaciones serias empezaron a darse en algún momento a la mitad del proceso en la Sesión Plenaria, en el Comité de Redacción, en los Grupos de Trabajo, y en un contexto informal.

 

Con base en todo esto, el Comité Intergubernamental de Expertos ha autorizado al Presidente de la Plenaria, en colaboración con el Presidente del Comité de Redacción, el Rapporteur y el Secretariado, a preparar un texto consolidado para ser propuesto a los estados miembros a principios de marzo, y para ser presentado a la Mesa Ejecutiva en su reunión de abril. Con base en “los progresos realizados” el Comité recomienda que se convoque a una nueva reunión del 23 de mayo al 4 de junio para concluir un borrador de tratado para su consideración por la Conferencia General el próximo mes de octubre.

 

El texto consolidado incorporará los resultados alcanzados por el Comité de Redacción y por el Grupo de Trabajo sobre Cooperación Internacional. El resto del texto contendrá también corchetes y notas, puesto que debe basarse en “las directivas específicas de la Plenaria... empleando...opciones o notas al pie de página, para tomar en cuenta los diferentes puntos de vista que podrían requerir un examen más a fondo”.

 

ANÁLISIS GENERAL

El desacuerdo fundamental resulta claro. Los Estados Unidos, fuertemente apoyados por Australia, Indonesia, Japón, Nueva Zelanda, Filipinas, Tailandia e indirectamente por otros países, defiende sistemáticamente que la Convención no debe afectar el intercambio comercial en bienes y servicios culturales, ni los compromisos contraídos en el contexto de los acuerdos comerciales. Muchas de esas delegaciones tuvieron un papel de obstrucción durante el proceso, cuestionando prácticamente cada elemento del borrador. A pesar de encontrarse en el mismo bando, la delegación de la India desempeñó un papel diferente – intentó negociar un trato sobre varios de los elementos que no son claves, al tiempo que planteaban claramente que la Convención no debería ocuparse del intercambio comercial. A final de cuentas, todas las referencias a “bienes y servicios” aparecerán en corchetes y todos los requerimientos obligatorios implicados por el término “deberán” incluirán la opción “deberían” para su consideración en el futuro.   

 

Estos estados apoyaban la cláusula que subordinaría a la Convención a los tratados comerciales y de inversión mediante un lenguaje que disponga no menoscabar los derechos y obligaciones existentes. Para evitar cualquier confusión respecto a sus metas, los Estados Unidos incluyeron en su definición de “protección” que su uso en la Convención “no debe ampliar, disminuir o afectar de cualquier otro modo los derechos, obligaciones o responsabilidades de los estados referentes al comercio, a las inversiones o a los derechos de propiedad intelectual”.

 

Por otro lado, los que apoyan la Convención no fueron ni tan claros ni tan insistentes en su trabajo durante las sesiones. La delegación de Brasil  fue tal vez la más fuerte y más consistente en todos los niveles durante las dos semanas, con cierto apoyo efectivo por parte de Argentina, Barbados, Benin, Bolivia, Canadá, China, Croacia, Cuba, Ecuador, la Unión Europea (a través del Luxemburgo y Francia), Haití, México, Nigeria, Noruega, Santa Lucía, Senegal, África del Sur, Suiza y otros más.

 

No obstante, entre quienes apoyan la Convención existe cierta divergencia respecto a qué elementos son esenciales para un tratado eficaz. Por ejemplo, en lugar del claro enfoque en uno de los objetivos que había sido planteado como “garantizar intercambios culturales más amplios y más equilibrados”, y ante la insistencia de algunos defensores de la convención, la redacción acordada agrega ahora que esto se hace “a favor de una cultura de paz”. También se ha agregado un nuevo objetivo sobre “interculturalidad”, que diluye  aún más el enfoque. Los países en desarrollo parecen también haber cedido con demasiada facilidad en las secciones revisadas sobre cooperación internacional. Ahora, todo el texto de la redacción acordada dispone que los estados “deberán esforzarse” por hacer ciertas cosas, una versión más débil que los anteriores compromisos obligatorios.

 

Los defensores de la Convención sufrieron un revés en el hecho que se requirió que la Unión Europea tuviera una sola voz, por intermediación de la ineficiente delegación de Luxemburgo ante la Plenaria, y por intermediación de Francia en el Comité de Redacción. De esta manera, sólo pudieron hablar una vez en cada debate y las posturas que presentaron tuvieron que ser reflejo de un consenso en la delegación europea, el cual fue difícil de obtener en ciertas áreas claves. En la tarea de dar seguimiento al conjunto de delegaciones que hablaban a favor de cada bando sobre los puntos clave, el Presidente pareció olvidar al principio que Luxemburgo hablaba en nombre de los 25 países miembros de la UE, y esa delegación parecía tener reticencias para recordarle enérgicamente este hecho en cada una de sus intervenciones. Llevó varios días corregir toda esta situación.

 

Muchos delegados parecían estar insatisfechos con los Presidentes tanto de la Plenaria como del Comité de Redacción. Ninguno de los dos tuvo un liderazgo decidido en el proceso, dejando pasar horas de debates inútiles sobre cómo discutir las cuestiones en la Plenaria o sobre cómo utilizar los corchetes y las notas al pie en el Comité de Redacción. Al final de un debate sustancial, el Presidente de la Plenaria incluía en ocasiones sus propias opiniones, a pesar de que ninguna delegación había hablado de la cuestión particular que él estaba planteando. Hubo también una lucha constante entre las ONGs y el Presidente respecto al acceso a tiempos de intervención. En varias ocasiones, fijó arbitrariamente un límite de tiempo, o limitó el número de presentadores de las ONGs, a pesar de los esfuerzos realizados por las ONGs por coordinar sus presentaciones y dividir el tiempo de forma equitativa. 

 

 

EL PAPEL DE LA RIDC

La RIDC tuvo un óptimo acceso a las delegaciones y muchas de ellas consultaron activamente con nosotros sobre todos los temas claves. Algunos solicitaron nuestra asesoría y propuestas específicas sobre asuntos importantes. Tuvimos un efecto directo en parte del lenguaje usado para el reporte del Comité de Redacción y del Grupo de Trabajo sobre Cooperación Internacional. También hicimos cinco alocuciones en nombre de la RIDC en la Plenaria, una en nombre de la RIDC, del Consejo internacional de la Música y de la Federación Internacional de Músicos y en nombre de un numeroso grupo de ONGs que defendieron una posición común a favor del Artículo 11 (el papel de la sociedad civil). 

 

El Herald Tribune Internacional y el New York Times publicaron ambos largos artículos sobre la reunión (escritos por Alan Riding) y fui citado en ellos, para dar a conocer lo que será la estrategia de los Estados Unidos: negociará rudamente para debilitar hasta donde puedan las disposiciones de la Convención y luego se rehusarán a firmarla.

 

EVALUACIÓN DE LOS RESULTADOS A LA LUZ DE LOS OBJETIVOS DE LA RIDC

En su reunión del mes de octubre, el Comité Directivo de la RIDC destacó tres objetivos para la Convención. Lo que sigue es un análisis preliminar de los resultados a la luz de estos tres objetivos.

 

La Convención debe reconocer el amplio alcance de las herramientas para la construcción de políticas que serán empleados para promover la diversidad cultural y debe preservar el derecho de los gobiernos para adaptar y adoptar nuevos en los años venideros como respuesta a los desarrollos tecnológicos y a las circunstancias y necesidades cambiantes. 

 

En cuanto a este objetivo, los resultados son en general positivos. En el Artículo 3, el texto del Comité de Redacción ofrece una amplia perspectiva: “la Convención se aplicará alas políticas culturales y a las medidas tomadas por los [Estados Miembros] que [tengan repercusiones sobre] la diversidad de [las expresiones culturales]”. En las definiciones, el término “políticas culturales es definido como “... políticas que [conciernen o afectan], ya sea en el ámbito local, regional, nacional o internacional, cualquier aspecto de las [expresiones culturales] de una individuo, una comunidad o una sociedad, incluyendo la creación, la producción, la distribución, la difusión de, y el acceso a [los bienes y servicios culturales]”. El término “expresiones culturales” también sigue teniendo una definición amplia. Obviamente, varios Estados han puesto en el registro reservas respecto a estas cláusulas. 

 

Pese a que hay consenso respecto a borrar los Anexos I y II, que proporcionaban una lista ilustrativa de políticas y una descripción de los bienes y servicios culturales, las definiciones que están aún en juego pueden proporcionar una perspectiva suficiente para sustentar futuras acciones gubernamentales si se elige la más fuerte de las opciones restantes.

 

El asunto preocupante es que no hay ninguna referencia explicita al sector de patrimonio, por ejemplo mediante el reconocimiento de la necesidad de “preservar” las expresiones culturales. Todavía sería posible encarar esta cuestión mediante un artículo ampliado sobre el derecho de los Estados para establecer instituciones de servicio público, el cual sigue estando en discusión. 

 

La Convención debe ser una herramienta eficaz para que los países del sur puedan desarrollar su capacidad creativa y sus industrias culturales, en concordancia con otros instrumentos de la UNESCO que reconocen y promueven la relación integral entre la cultura y el desarrollo. 


Los resultados en cuanto a este objetivo son menos satisfactorios. Tal como se reporta más arriba, el Grupo de Trabajo sobre Cooperación Internacional elaboró una redacción que dispone tan sólo que los Estados Partes “se esforzarán por” o “alentarán” ciertas acciones o iniciativas. No hay ninguna obligación sin ambigüedad de que los países desarrollados “incorporen la dimensión de la cultura en sus políticas de desarrollo” o que “apoyen la cooperación a favor del desarrollo sustentable a través del fomento al surgimiento de un nuevo sector cultural dinámico”.

 

Tan solo en el área que requiere un tratamiento preferencial para el Sur sigue en pie un lenguaje levemente más fuerte. “Los países desarrollados facilitarán los intercambios culturales con los países en desarrollo mediante el otorgamiento, a través de los marcos institucionales adecuados, de un tratamiento preferencial a sus artistas y otros profesionales y practicantes de la cultura, así como a sus bienes y servicios culturales...”

 

El estatuto de la Convención debe ser equivalente a los acuerdos y tratados comerciales y de inversión y debe prevalecer cuando las Partes traten de políticas culturales y diversidad cultural.

 

Continúan las discusiones en torno a esta cuestión. Sin embargo, una tendencia de preocupación se manifestó durante las sesiones. 

 

Artículos 13 y 19

 

El debate principal sobre este tema ha evolucionado en torno al artículo 13, que dispone que los Estados deberían trabajar en colaboración en otros foros para apoyar los objetivos de la Convención y el Artículo 19, que tiene dos opciones. Una versión prohibiría que la convención prevalezca sobre todos los demás instrumentos y la otra autorizaría que prevalezca si la diversidad cultural fuera “seriamente dañada o amenazada” por disposiciones de otros instrumentos. Ambas versiones prohíben la prevalencia sobre instrumentos relativos a la propiedad intelectual.  

 

Hubo poca discusión sustancial sobre este tema durante la Plenaria, excepto porque varias delegaciones indicaron que estaban buscando una “tercera vía”.El último día, la Unión Europea ofreció una propuesta escrita con cuatro elementos: 

 

 

A la luz de esto, esta formulación parecería ser más fuerte que el derecho limitado para prevalecer permitido por la opción A del texto original.

 

Equilibrio entre derechos y obligaciones

 

El segundo elemento para considerar la equivalencia de esta Convención con los tratados de comercio e inversión tiene que ver con su estructura fundamental. Habrá varias afirmaciones vigorosas que “reafirmarán” el derecho soberano de los Estados Miembros para instrumentar políticas culturales. Aparecerá en los Objetivos, en los Principios y en los Derechos y Obligaciones de los Estados Partes. Esto es positivo y constituye uno de los objetivos de la RIDC.

 

Sin embargo, lo que afloró durante la reunión fue la renuencia, incluso por parte de los más decididos defensores de la Convención, en cuanto a asumir cualquier tipo de “obligaciones”.

 

El poder de los tratados comerciales se manifiesta porque los Estados establecen compromisos concretos los unos con los otros. Estos pueden ser cosas tales como obligaciones de reducir los aranceles, brindar Tratamiento Nacional, garantizar la transparencia, o acuerdos para incluir ciertos sectores económicos en sus compromisos generales. La necesidad de un mecanismo de resolución de controversias se presenta como una consecuencia directa de semejantes obligaciones.

 

Durante las últimas dos semanas, prácticamente todas las “obligaciones” dispuestas en el Borrador de Convención han sido cuestionadas, y los defensores de la Convención tuvieron un papel activo en la disminución de dichas obligaciones. Por ejemplo, las delegaciones no acordaron que sus medidas serían “transparentes”,eliminando con ello la disposición de principio y operativa y reemplazándola por un simple requisito de “intercambiar información”. El principio de “libre acceso” ha quedado reducido de una “garantía esencial” a algo descrito como un “elemento importante para incrementar la diversidad cultural”... 

 

Adicionalmente al principio crítico de respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales, el único principio que sigue estando en juego en tal forma que podría constituir una “obligación” a ser asumida por los Estados Partes es el principio de la apertura y el equilibrio. Dice, en una de sus opciones aún vigentes, “Los estados, al adoptar medidas... en el ámbito nacional, deberían garantizar, de manera apropiada, la apertura a las demás culturas del mundo y asegurarse de que estas medidas estén adaptadas a los objetivos de la presente Convención”. Nótese el uso de la palabra “deberían” en vez del “deberán” con carácter preceptivo. 

 

Las obligaciones que son asumidas en la sección sobre cooperación internacional son también modestas, puesto que son de la naturaleza del “esforzarse” por hacer ciertas cosas. Finalmente, en lo tocante a las obligaciones de proteger las formas vulnerables de la expresión cultural, según lo dispone el Artículo 8, existen serias dudas respecto a si éste será conservado en la Convención final, aunque por ahora sigue en juego. 

 

Esta erosión de las obligaciones sustantivas, si continúa, puede muy bien llevar a una Convención que no pueda en modo alguno ser equivalente a los acuerdos de comercio e inversiones, porque no tendrá más que el puro efecto de reafirmar el derecho soberano de los estados de hacer lo que quieran en el campo cultural. Si no hay limitaciones, u obligaciones preceptivas, para esos derechos, no existe entonces una base para cualquier disputa. 

 

Esta presión parece venir de dos direcciones diferentes. Hay algunos estados que apoyan la Convención que al parecer no entienden lo que se necesita para alcanzar su propósito fundamenta, y así examinan cada artículo de manera aislada respecto a los demás. Hay algunos estados que apoyan la Convención que parecen estar satisfechos con  concluir la Convención meramente como una herramienta política, y no como una barrera efectiva contra la operación de los acuerdos de comercio y de inversiones. Afortunadamente, hay aún algunos estados que por un lado apoyan la Convención y por el otro entienden lo que debe contener para ser eficaz.

 

El elemento final para esta consideración tiene que ver con los mecanismos de seguimiento previstos en la Convención. Incluso sin obligaciones sustantivas, la Convención podría todavía tener un razonable efecto si hubiera un compromiso decidido por parte de los estados de continuar las discusiones sobre cómo proteger y promover la diversidad cultural  y cómo identificar y apoyar a las culturas vulnerables. Pero los estados ya se han puesto de acuerdo para eliminar los artículos que establecen un Observatorio de la Diversidad Cultural y un Comité Asesor. Aunque hubo poca atención a este tema durante las dos últimas semanas, existe todo tipo de razones para prever que se dirigen hacia la eliminación de todo lo que no sea una fugaz referencia a un mecanismo de “resolución de disputas”. Todo esto crea una situación en la que una acción sustantiva más profunda sobre la diversidad cultural tendría que ser impulsada por esfuerzos emanados del secretariado de la UNESCO, lo cual difícilmente sucederá.

 

 

PRÓXIMOS PASOS PARA LA RIDC

 

Esto es un análisis preliminar de los avances en estas dos intensas semanas de reuniones. A medida que se vayan recibiendo y discutiendo las reflexiones de otras personas, no cabe duda que en las próximas semanas los retos y oportunidades se harán más y más precisos.

 

Lo que resulta crítico es que la RIDC siga estando involucrada en el proceso, ya que hay todavía una posibilidad de que ésta tenga una influencia en el resultado final. Tendremos que movilizar a nuestros miembros en países clave antes de la próxima reunión del Comité Intergubernamental en defensa de ciertos elementos críticos, entre ellos la sección sobre cooperación internacional, la discusión sobre los Artículos 13/19 y la naturaleza de las obligaciones que asumirán los estados.

 

Se aportará más información y análisis en las próximas semanas.

 

 

3. Presentación de la RICD durante las reuniones de RIPC

 

Previo a los encuentros intergubernamentales de la UNESCO, el grupo de trabajo de la RIPC organizó un encuentro en París que incluyó consultas a la sociedad civil. A seguir se encuentra la declaración hecha por Ludwig Laher, miembro del Comité Directivo de la RIDC, que asistió al encuentro el 28 de enero de 2005.

 

 

Perspectiva de la Convención

 

En lo que concierne a la perspectiva de la Convención sobre contenidos culturales y expresiones artísticas, la Red Internacional para la Diversidad Cultural (RIDC) está convencida de que, por razones de precisión y de factibilidad, la Convención final debería permanecer dentro de los parámetros del borrador original de la UNESCO. Aunque reconocemos la importancia de muchos temas relacionados (por ejemplo la necesidad de fomentar el diálogo intercultural), nosotros apoyamos fuertemente un enfoque sobre los bienes y servicios culturales, esto es, el producto del trabajo de los artistas, productores culturales y de aquellos que distribuyen, exhiben y preservan sus trabajos. Estas actividades son cuantificables, los estados implementan políticas con relación a ellas y estas políticas pueden propiciar disputas que deberían ser arbitradas bajo términos de la Convención.

 

En cuanto a la cuestión de las lenguas en peligro de extinción, creemos que debería discutirse más a fondo cómo debe ser incluido este tema en la Convención. Podría ser benéfico incluir una referencia específica en el preámbulo, como ya algunos lo han sugerido, y existe obviamente una relación con el artículo 8, la obligación de los estados de proteger formas vulnerables de expresión cultural. En este contexto, también nos gustaría discutir otros instrumentos posibles, incluyendo la Convención sobre patrimonio cultural intangible.

 

Cobertura mediática

 

Dentro de nuestras limitadas capacidades, la RIDC ha contribuido en el ámbito nacional para dar una cobertura relativamente amplia sobre temas de diversidad cultural y sobre el proceso de redacción de la Convención en todo el mundo. Algunos ejemplos bastante exitosos: África del Sur, México, Brasil, China, los países de habla alemana y el mundo francófono. Nuestra Carta de los artistas, publicada en 2003, suscitó un cierto interés. Lamentamos, sin embargo, que haya, en comparación, poca respuesta a nuestros esfuerzos en la prensa internacional de lengua inglesa. Excepciones positivas, como un excelente artículo del representante nigeriano de la RIDC publicado recientemente en el Guardian y la aparición del Director ejecutivo de la RIDC en un programa mundial de la BBC, confirman la regla. Incluso nuestro encuentro reciente en Washington sobre la Convención, en la que participaron varias personalidades de renombre, no consiguió generar una cobertura mediática significativa.

 

 

Continuaremos alentando a nuestras organizaciones miembros en todo el mundo para que usen sus relaciones establecidas con los medios de comunicación de prensa y audiovisuales para poder propagar información relativa a la importancia de la Convención. En este sentido puede establecerse también una cooperación muy provechosa con las coaliciones para la Diversidad Cultural, comisiones de la UNESCO, ONGs simpatizantes y otros en varios países. Agradeceríamos una discusión más a fondo con ustedes sobre cómo continuar la construcción del perfil público de este trabajo.

 

 

Observaciones generales

 

La RIDC repite su opinión de que la RIPC debería tomar un papel central en la evolución y promoción de la Convención. En cuanto a la pregunta de cuándo deberá concluirse el proceso de redacción de manera que pueda lograrse una implementación oportuna de la Convención en el contexto de las negociaciones de la OMC, la RIDC ha convocado una discusión interna que continuará después de que haya concluido este encuentro intergubernamental.

 

 

  1. Reporte sobre el Foro Social Mundial

Jennifer Heale

INCD Administrator

 

La RIDC, en asociación organizó conjuntamente con el Instituto para la Diversidad Cultural de Brasil una serie de sesiones durante el Foro Social Mundial que se realizó en Porto Alegre, Brasil del 26 al 31 de enero de 2005. Las sesiones estuvieron sustentadas en un conjunto de cuestiones que afectan la diversidad cultural. Aunque tuvimos algunas discusiones excelentes sobre una gran variedad de temas, el evento fue entorpecido a resultas de una falta de infraestructura que el Foro había prometido brindarnos. La cancelación de los servicios de traducción y del equipo técnico obligaron a los organizadores a hallar soluciones creativas para los problemas. La traducción consecutiva fue realizada por el personal y por voluntarios, con el fin de garantizar que los conferencistas internacionales y el público pudieran tener una comunicación eficaz.

 

A pesar de estos problemas, hubo una asistencia razonable (aproximadamente 50 personas) en cada una de las sesiones y muchos delegados pasaron el día entero en nuestro evento, lo cual contribuyó a generar buenas discusiones sobre temas tales como el Estudio del Impacto Cultural, las Empresas Culturales y las Políticas Legislativas para el Desarrollo de los Medios de Comunicación Masiva, entre otros. Una destacada presentación del Dr. Peter Rantasa de la Alianza para al Foro Cultural Mundial desembocó en preguntas sobre la importancia de las estadísticas culturales y las inadecuaciones de la actual información estadística.

 

Tuvimos en nuestras sesiones una excelente representación de África. La ponencia de Burama Sagni sobre el proyecto de la RIDC sobre Estudios de Impacto Cultural despertó un enorme interés entre el público asistente que estaba muy poco familiarizado con ese concepto. La conferencia de Edwin Binfon sobre las barreras sobre las barreras a las que se enfrentan los empresarios culturales en el mundo en desarrollo también tuvo mucha resonancia entre el público mayoritariamente brasileño, cuya historia colonial, al igual que en África, sigue influenciando la producción cultural. La Sra. Fatuo Binetou Mbaye, de AMARC, la Asociación Mundial de Radios Comunitarias, aportó una visión del papel de la radio comunitaria en el desarrollo cultural.

 

Nos complació tener con nosotros a Steve Buckley*, de la Campaña CRIS, que hizo una presentación sobre las Nuevas Tecnologías y el Desarrollo Cultural, y analizó en especial los vínculos entre las nuevas y las “viejas” tecnologías.

 

Varios conferencistas del Instituto de la Diversidad Cultural de Brasil contribuyeron también de manera importante en las sesiones, y nos congratulamos de tener con nosotros a Sergio Sá Leitao del Ministerio Brasileño de Cultura, quien presentó la perspectiva de su gobierno sobre el Desarrollo de Políticas Públicas. Su presentación fue seguida por la de Claude Michel, de la Federación Nacional de los Sindicatos del Espectáculo, del Audiovisual y de la Acción Cultural, que aportó el punto de vista de las ONGs sobre este tema.

 

Los documentos de muchas de estas conferencias se encuentran ya disponibles en la sección de documentación del sitio Web de la RIDC, en la dirección:  http://www.incd.net/resources/papers.html.

 

  1. El gobierno renuncia a apelar en el caso norteamericano de Propiedad de los Medios

Jennifer Heale

Administradora

 

En lo que representa una importante Victoria para el movimiento por la democracia de los medios de comunicación, el gobierno de los EUA anunció en enero que la administración no apelará contra la decisión de una corte inferior de revocar la propuesta de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de relajar las restricciones sobre la propiedad de los medios de comunicación. Aunque varios consorcios mediáticos (entre ellos Viacom, News Corps y Tribune Co.) continúan en la batalla para conseguir que su caso sea llevado a la Suprema Corte Federal, las posibilidades de éxito sin el apoyo del gobierno se ven substancialmente debilitadas.

 

Las medidas en disputa fueron adoptadas por la FCC en junio de 2003, en una votación en la que los cinco comisionados se dividieron siguiendo líneas partidistas. Las medidas eliminaban las regulaciones que limitaban la propiedad cruzada de medios de información en los mercados norteamericanos e incrementaba el porcentaje de la totalidad de los medios de un mercado que podían ser propiedad de una sola compañía.

 

Entre los ejemplos concretos de los cambios propuestos están cambios en el reparto de audiencias televisivas que pueden quedar dentro del rango de alcance de una sola compañía. Las propuestas hubieran incrementado este porcentaje de 35 por ciento a 45 por ciento. Estas medidas hubieran permitido que una única entidad corporativa poseyera hasta tres estaciones de televisión, ocho estaciones de radio, una compañía operadora de cable y un periódico en una de las ciudades más grandes del país. La reglamentación vigente impide que una compañía posea más de una estación de televisión en un mismo mercado y prohíbe la propiedad combinada de un periódico y de una estación de televisión o de radio dentro de una misma ciudad.

 

En respuesta a la reglamentación propuesta, el Proyecto de Acceso a los Medios, un bufete de abogados de interés público y fines no lucrativos, pidió a las cortes que revisaran la propuesta de reglamentación a nombre de su cliente, una organización de defensa de la radio comunitaria llamada Prometheus Radio Project. Con base en el hecho que la FCC no había analizado adecuadamente las repercusiones que traerían estos cambios, la Corte revocó las nuevas reglamentaciones en septiembre de 2003. 

 

El pleito legal del Proyecto de Acceso a los Medios se convirtió en el centro de una importante campaña de bases sociales. Dos millones de ciudadanos escribieron cartas de denuncia y se movilizaron para luchar contra una creciente desregulación, y contra las amenazas a la diversidad cultural, a la democracia mediática y a una programación de calidad.

 

Entretanto, varias grandes compañías habían adquirido ventajas adicionales con anticipación a las regulaciones más relajadas sobre la propiedad de los medios de comunicación. Ahora tendrán que solicitar a la FCC permisos especiales que les permitan operar sin cumplir con los límites reinstaurados.

 

Michael Powell, presidente de la FCC, hijo del ex-secretario de Estado Collin Powell, anunció que dejará su cargo en marzo y lamentó haber tratado de pasar todas las medidas al mismo tiempo. La vigilancia será necesaria para asegurar que su sucesor no busque alcanzar los mismos objetivos durante los próximos años.

 

 

**Tómese en cuenta que la información para este artículo fue tomada de fuentes de medios diversos que están disponibles mediante solicitud.

 

 

  1. Eventos y anuncios

 

ICT's y la sociedad civil

SANGONet

Marzo 1-3 de 2005

Johannesburgo, Sudáfrica

E-mail: anelja@gogirlevents.co.za

 

Voces Convergentes: Desarrollando conciencia sobre la diversidad a través de la cultura

El foro de debate del festival de San Patricio 2005

15 de marzo de 2005

Dublín, Irlanda

www.stpatricksfestival.ie

 

Conferencia nacional para la reforma de los medios de comunicación

Free Press

Mayo 13-15 de 2005

St. Louis, U.S.A..

http://freepress.net/conference/

 

Estadounidenses para las artes

June 11-13 de 2005

Austin, USA

www.artsusa.org/services/events/eventsa.asp?= de id 1521

 

Foro de cultura mundial

Junio 4-7 de 2005

Jordania        

 

Dinámica de la comunicación: nuevas maneras y nuevos actores

Red Culturelink

Junio 9-12 de 2005

Zagreb, Croacia

http://www.culturelink.org/conf/clinkconf/

 

Octava conferencia sobre la cultura europea

Centro de estudios europeos

Octubre 26-29 de 2005

Pamplona, España

http://www.unav.es/cee/pagina_9.html

 

Cumbre mundial sobre la sociedad de la información

Noviembre 16-18 de 2005

Túnez, Túnez

www.itu.int/wsis/

 

La RIDC agradece al Gobierno de Canadá por su apoyo financiero.

 

 


 

*  Steve Buckley es, además, Presidente Mundial de la AMARC