DECLARACIÓN DE SHANGAI

REPORTE PARA LA RIPC

16 DE OCTUBRE 2004

 

(Delegación de la RIDC recibida durante el encuentro de la RIPC: Korkor Amarteifio, Leonardo Brant, Jacques Béhanzin, Garry Neil y Danny Yung.)

 

La RIDC es una red internacional de organizaciones e individuos que trabajan en el sector cultural para detener los efectos adversos de la globalización económica sobre las artes y la cultura. La RIDC tiene más de 300 miembros en 71 países, de los cuales algunos son organismos internacionales con presencia en otros países. Nuestra perspectiva es verdaderamente global.

 

La RIDC ha organizado un encuentro paralelo al de la RIPC durante los últimos cinco años. Esta semana, el recién electo Comité Directivo de la RIDC, compuesto por 19 personas de 18 países, se reunió para revisar todos los asuntos que nos conciernen. El 13 de octubre tuvimos el privilegio de ser acompañados por representantes de la sociedad civil china y por un número de observadores de otros países para discutir sobre la colaboración trisectorial en el desarrollo cultural, el tema de Culturas tradicionales y modernización y la economía cultural. Nuestra agenda del día fue diseñada en colaboración con  nuestros colegas chinos.

 

 

Convención sobre la protección de la diversidad de contenidos culturales y expresiones artísticas

Nos encontramos en un momento histórico. El año pasado, la UNESCO lanzó el proyecto de concluir una Convención para la protección de la diversidad de contenidos culturales y expresiones artísticas. Este es un punto revolucionario en el debate global sobre el papel de la cultura para el desarrollo sostenible y la condición humana. Los países del mundo tienen la oportunidad de acordar un marco global de enlace que reconocerá el derecho de los gobiernos de proteger sus identidades culturales y promover la diversidad cultural mediante políticas adecuadas. Considerando el panorama de las negociaciones del comercio global, es crucial que la Convención se adopte para 2005, ya que establecerá como principio global que los bienes y servicios culturales no tienen parangón.

 

La RIDC felicita a la RIPC por sus esfuerzos, la RIPC ha desempeñado un papel central en llevar este asunto a la agenda internacional.

 

La RIDC fue un participante activo en el reciente Encuentro Intergubernamental de Expertos en París y nos alegró ver que representantes de 132 países se encontraron allí para negociar una Convención. Durante el Encuentro, la RIDC recibió con agrado el Borrador propuesto por la secretaría de la UNESCO como una buena base para comenzar las negociaciones entre gobiernos. En dos de nuestras intervenciones fuimos requeridos formalmente por el Comité de Enlace NGO-UNESCO para hablar en representación de numerosas organizaciones que mantienen relaciones formales con la UNESCO.

 

La RIDC observó que había diferentes apreciaciones entre las delegaciones gubernamentales sobre el propósito fundamental de la Convención. Dados los riesgos que esto presenta, creemos que es importante que los miembros de la RIPC trabajen de manera conjunta en la UNESCO en el próximo periodo y que ejerzan un papel de liderazgo en ese foro.

 

Continuamos apoyando la necesidad de una Convención oportuna y efectiva. Para lograr sus objetivos creemos que el lenguaje de la Convención debe ser ajustado. Ya que compartimos muchas de estas perspectivas con la RIPC, invitamos a sus gobiernos para que consideren nuestras propuestas para presentarlas al proceso de la UNESCO. Nuestras propuestas a la UNESCO están basadas en los siguientes objetivos fundamentales:

 

  1. El status de la Convención debe ser equivalente a los tratados de comercio. Ninguna de las opciones del artículo 19 del Borrador coincide con ese objetivo.
  2. La Convención debe ser una herramienta efectiva para desarrollar la capacidad creativa y las industrias culturales en los países del sur, que sea consistente con otros instrumentos de la UNESCO que reconocen y promueven la relación integral de la cultura y el desarrollo.
  3. La Convención debe reconocer la amplitud de rango de las herramientas para la aplicación de políticas utilizadas en la promoción de la diversidad cultural, así como el derecho de los gobiernos a adaptar y adoptar nuevas herramientas en los años venideros para responder al desarrollo tecnológico y a circunstancias y necesidades cambiantes.

 

 

La RIDC someterá una propuesta formal antes de la fecha límite de la UNESCO del 15 de Noviembre. En respuesta a las discusiones de París enmendaremos nuestra propuesta anterior reforzando las disposiciones que hemos adelantado sobre los artículos 19, 13 y 21, las cuales tratan de la relación entre esta Convención y los tratados y acuerdos existentes, y propondremos cambios para garantizar que todas las políticas culturales que directa o indirectamente afectan a la cultura sean comprendidas integralmente en las disposiciones de la Convención.

 

También creemos que el texto debe incluir mecanismos para la resolución de disputas cuando ambos estados son partes de la Convención, un sistema que permita que sus miembros busquen una opinión cuando exista una disputa con un estado que no es parte de la Convención y una posibilidad para los individuos de un estado miembro, con derecho a gozar de la protección de esta Convención, de que hagan escuchar sus quejas sobre no cumplimiento. También haremos un llamado a los gobiernos para garantizar que los mecanismos de seguimiento cuenten con los recursos suficientes para llevar a cabo las actividades que les sean asignadas.

 

Mientras tanto, es vital para todos continuar nuestro trabajo para asegurarnos de que los gobiernos se abstengan de realizar compromisos en las negociaciones de comercio bilaterales y multilaterales que puedan afectar su habilidad de implementar o cambiar las políticas culturales. En particular, debemos permanecer vigilantes en cuanto a las decisiones recientes de la OMC de revigorizar las pláticas sobre el Acuerdo General sobre Comercio de Servicios (AGCS/GATS) dentro del marco de la Mesa de Negociaciones de Doha.

 

Finalmente, compartimos nuestra preocupación sobre el papel emergente de la OMC en el desarrollo de la Convención. Entendemos que pronto habrá una serie de encuentros en la OMC en Ginebra para determinar su postura frente a la Convención, en la cual participarán representantes comerciales de los diferentes gobiernos. Es crítico que los ministros de la cultura utilicen su competencia en el terreno cultural para enmarcar y guiar a los representantes de sus gobiernos en la OMC.

 

Culturas tradicionales y modernización

Tuvimos un sustancial intercambio de puntos de vista con nuestros amigos y colegas chinos sobre este tema: Nuestra colaboración con representantes de la sociedad civil china continuará, al tiempo que proseguiremos nuestro trabajo de promover la diversidad cultural y de apoyar las lenguas y culturas amenazadas, incluyendo las de las comunidades indígenas.

 

Entendemos que la modernización es básicamente desarrollo y tecnología, y que mientras que estos procesos son a menudo una amenaza para la supervivencia de las culturas tradicionales, no creemos que éste sea su resultado inevitable. Las culturas y conocimientos tradicionales pueden contribuir enormemente al proceso de modernización y debemos trabajar juntos para asegurarnos de que esto suceda, apoyando a estas culturas, desarrollando disciplinas jurídicas para proteger legalmente sus conocimientos tradicionales y otras medidas. La tecnología también puede ser un instrumento para promover el desarrollo de culturas tradicionales y promover la diversidad cultural.

 

La RIDC y nuestros colegas chinos entendemos que, mientras que los gobiernos y el sector privado muchas veces miden el desarrollo y la modernización estrictamente en términos económicos, la medida fundamental debería ser sin duda alguna el carácter humano de las sociedades. Necesitamos asegurarnos de que los proyectos de desarrollo respeten las culturas locales y que el desarrollo de la capacidad creativa y de las industrias culturales de éstas llegue a ser parte integral de su desarrollo sostenible. Observamos que la convención puede proporcionar nuevos modelos de cooperación para el desarrollo, y la propuesta de la RIDC respecto a las disposiciones específicas para el acceso a los mercados es un modelo de este tipo.

 

Al concluir nuestro encuentro, los delegados chinos e internacionales acordaron que el Gobierno de la República Popular de China pueden ocupar un papel importante en el proceso de desarrollar la Convención para la protección de la diversidad de contenidos culturales y expresiones artísticas y esperamos futuras colaboraciones. China tiene una poderosa y creciente economía, una vibrante cultura y una política basada en los principios de desarrollo sostenible que podrían ser útiles para otros.

 

Plan de trabajo de la RIDC

El evento de Shangai constituyó la Quinta Reunión Anual de la RIDC y en ella aprobamos un plan de trabajo ambicioso para el año próximo. Además de trabajar sobre la Convención y sobre los asuntos de índole comercial, tenemos la intención de avanzar en nuestra próxima campaña prioritaria – propugnar por que las agencias de desarrollo asignen un porcentaje fijo y adecuado de sus recursos para proyectos culturales. También trabajaremos para encontrar formas de garantizar que la evaluación del impacto cultural se convierta en parte integral de los indicadores del desarrollo sostenible.  Finalmente, la RIDC lanzará una discusión sobre la manera en que la diversidad cultural debería ser promovida mediante el reforzamiento de los derechos culturales. Esperamos tener la oportunidad de conocer los planes futuros de la RIPC más allá del enfoque necesario sobre la Convención de la UNESCO.

 

Nuestra agenda de reuniones incluirá una reunión nacional en los Estados Unidos y reuniones regionales en América Latina, África francófona, Europa y el Caribe. Tenemos planes para otras reuniones que dependen de que hallemos los recursos necesarios. A la par del trabajo continuado de nuestros miembros en los ámbitos locales y nacionales, deseamos establecer colaboraciones más cercanas con nuestros respectivos ministros de cultura. 

 

Organizaremos la Séptima Reunión Anual de la RIDC en Senegal en el 2005, en colaboración con la siguiente reunión de la RIPC. El tema provisional de nuestra conferencia será Diversidad Cultural y Desarrollo. 

 

El Futuro de la RIPC

Ya que finalmente se ha reconocido que la cultura es un asunto vital, creemos que es de gran importancia que los ministros de cultura del mundo establezcan a la RIPC como su frente común para ocupar un papel activo en los debates mundiales. Nos alegra ver la expansión de la RIPC durante el año pasado y comprendemos que esto trae consigo oportunidades y retos. Esperamos encontrar maneras de colaborar en todos los aspectos a que nos estamos refiriendo. Continuaremos interactuando con otros ministros también, ya que los temas sobre los que trabajamos – promover, desarrollar y preservar la diversidad cultural – abarcan un amplio espectro.

 

Instamos a los ministros de cultura a interactuar con los funcionarios de comercio y de finanzas y con sus representantes en la OMC en Ginebra para garantizar que sus intervenciones reflejen las posturas de la RIPC en la Convención de la UNESCO. Esperamos que los representantes en Ginebra de los países de la RIPC abogarán de manera colectiva en la OMC por una convención oportuna y efectiva.

 

 

Comité directive de la RIDC

Korkor Amarteifio, Ghana

Octavio Arbelaez, Colombia

Jacques Béhanzin, Bénin – Presidente adjunto

Leonardo Brant, Brazil – Presidente adjunto

James Early, Estados Unidos

May Fung, Hong Kong

Mireille Gagné, Canadá – Presidenta

Jan Granvik, Suecia

Jane Kelsey, Nueva Zelanda

Ludwig Laher, Austria

Nise Malange, África del Sur

Katerina Marinaki, Grecia

Nina Obuljen, Croacia

Bruce Paddington, Trinidad y Tobago

Sultan Muhammad Razzak, Bangladesh

Rafael Segovia, México

Yvon Thiec, FranciaPresidente adjunto

Verena Wiedemann – Alemania

Danny Yung, Hong Kong-China – Presidente adjunto